





Sitio del Comité Social Cultural "Villa Manquimávida" de Chiguayante, Chile.






La jueza aplicó sentencia con fecha 30 de junio de 2007 y el estudio de abogados ha obtenido copia de ella en fecha muy reciente, sin embargo, el abogado que nos representa en la causa expresa que aun hay que estudiar los alcances de esta situación.












El poblador, vecino o ciudadano común no encuentra sentido a organizarse, pues sus necesidades básicas “meridianamente satisfechas” y un contexto comunicacional agresivo orientado al consumo, a la inactividad social entregando pautas que exacerban el individualismo y a dar una imagen de seguridad -que en términos reales no existe- lo mantienen en una especie de matriz que no le permiten vislumbrar claramente las necesidades concretas de la participación comunitaria.
Se sienten amenazados, creen que serán perjudicados en sus vidas ya planeadas y orientada a conseguir recursos para sobrevivir por la introducción en ellas de factores que implican la inversión de un tiempo y responsabilidades sociales que no están dispuestos a ceder en pro de otros, pues para ello existen instancias de gobierno cuyo rol es precisamente ese, lo cual nos ilustra simultáneamente sobre la percepción y visión de un estado paternalista y visto desde abajo como enquistado aun en la conciencia del poblador y ciudadano en general, situación que en todo caso, en muchas esferas es efectiva y real. ¿Para qué vamos a organizar y participar si es el deber del gobierno y autoridades solucionar los problemas que nos aquejan?, parece ser el argumento central en este caso.
El temor local residual y generacional que, no en vano luego de 17 años de dictadura, proyecta la asunción del rol de participante o dirigente de una organización social, temor a asumir sus responsabilidades, temor a la resistencia de los demás, temor a sí mismo, al fracaso social de la agrupación, lo que también nos da una idea sobre la vaga y equivocada percepción que se tiene hoy en día de ser dirigente o líder social, concepto que a su vez, ha evolucionado bastante.
Entre varios otros factores, la acumulación de capital social inverso y pasivo que, capitalizado hoy en día por corrientes ideológicas determinadas, obedeciendo a parámetros de expansión, desplazamiento y redistribución tanto del poder central global como del capital mundial transnacional sumado a la profundización de un modelo no solamente económico propugnado por ambos, se está incrementando lo cual es visible hoy gracias a manifestaciones como el aletargamiento y aplastamiento de la capacidad de intervención y movilidad de Organizaciones Comunitarias. Estas corrientes, hoy en día, han optado por priorizar e instalar el debate político ideológico en un área nueva, el campo de los mass media a niveles corporativos, masivos y globales con nuevas armas y herramientas de las cuales ellos son diseñadores, propietarios y, hasta el momento, los conocedores portadores o manipuladores mayoritarios .
A propósito de lo anterior, la tardanza inexplicable que se ha producido en la implementación del objetivo transversal del programa de gobierno relacionado con el incremento de los niveles participativos en la ciudadanía, tanto por parte de los propios partidos de la concertación como de los gobiernos locales y regionales afines.
Finalmente y como una de las componentes más significativas el hecho de que Chile con sus características propias es un país en pleno proceso de cambio, por demás inserto en un mundo en proceso de cambio en cuyo contexto las individualidades o el proceso de individuación es lo más importante y lo más exaltado, los individuos no son de una vez y para siempre trabajadores o empresarios, como tampoco ecologistas o intelectuales, nadie es naturalmente de un país o una clase o una religión, ni siquiera de un género y no una vez sino varias, como sostiene Eugenio Tironi, un contexto en que las instituciones han sido sustituidas por el escenario.


















(Reunión constituyente block 3085)

(Reunión informativa block burdeos)





Las desventajas
Imagen y autoimagen del dirigente social
Sabemos que hoy en día contamos con un acompañamiento que significa en palabras concretas "llevar la municipalidad a los vecinos" y comprendemos que tenemos una herramienta de primera clase en lo que significa acceder a información, recursos financieros, y asesoría, eso lo hemos palpado definitivamente al tener en terreno el apoyo de nuestro municipio a través de sus Asistentes Sociales, sin embargo hay cosas que son vitales y en las cuales, aun cuando tengamos un fuerte apoyo de la administración municipal, encontramos una gran dificultad para avanzar, una de ellas es el miedo, miedo a enfrentar problemas, miedo a implementar, miedo a trabajar en equipo, miedo a todo lo que signifique asfixiarnos a través de tareas que no van en directo beneficio de nosotros, sino en beneficio de todos, pues los compromisos adquiridos, especialmente por parte de los equipos de trabajo significan -la mayor parte de las veces-, abandonar tareas familiares o domésticas que son también necesarias.
A qué apuntamos?, apuntamos a que la falta de "dirigencia social" no está supeditada exclusivamente a la falta de recursos, no en este caso en particular, porque los hay, sino a una promoción del "rol" del vecino dirigente social.
No hay imagen social, a nivel nacional, más desgastada, esclerótica, complicada y sin beneficios, que la de un dirigente vecinal, en este sentido sabemos que hay muchos dirigentes vecinales buenos, hay capacitación y formación, hay apoyo a dirigentes vecinales, pero no nos referimos a ello, nos referimos a los problemas de imagen y autoimagen que convierten el rol del dirigente social en un rol poco deseado por quienes realmente tienen mucho que aportar a la construcción y reconstrucción de tejidos sociales.
El miedo a sí mismo y a los demás
A la hora de escoger directivas en los grupos sociales, toda la asamblea tiembla, como cuando en el liceo el profesor debía escoger a alguien para interrogarlo en el pizarrón delante de los compañeros, los que pueden le hacen el quite, nadie desea asumir responsabilidades, no precisamente por falta de voluntad o capacidad, sino por algo terrible que sólo ellos saben qué es; dudamos en todo caso, de que se trate de la cantidad de responsabilidades, pues una organización social bien constituída en base a equipos de trabajo no tiene problemas de sobrecarga de responsabilidades, todo se hace por teléfono, correo electrónico y es raro tener que llegar al municipio a hacer algo muy engorroso, pues primero se afinan los contactos antes de llegar a perder el tiempo y esto se hace a través de comunicaciones y contactos, las que precisamente hoy abundan.
Continuará (JCPI)



La dirigente Loreto Rebolledo, Directora del CSCVM, dirigiéndose a los vecinos y explicando informaciones respecto de los cursos de salud, información sobre plan cuadrante y otros organizados por su equipo de trabajo.

El Vecino Jaque asiste también muy interesado a lo que la mayoría de los vecinos consideran algo positivo, luego de años de abandono y postergación.