
viernes, 17 de agosto de 2007
SEMINARIO DE LIDERAZGO SOCIAL Y RESPONSABILIDAD SOCIAL

CURSO DE LIDERAZGO SOCIAL


viernes, 27 de julio de 2007
PRIMERA FASE TERMINADA






viernes, 13 de julio de 2007
DEMANDA DE LA VILLA GANADA EN PRIMERA INSTANCIA
La jueza aplicó sentencia con fecha 30 de junio de 2007 y el estudio de abogados ha obtenido copia de ella en fecha muy reciente, sin embargo, el abogado que nos representa en la causa expresa que aun hay que estudiar los alcances de esta situación.

Esto indica probablemente que las cosas no acabarán aquí, por lo que es necesario que cada uno de los demandantes tiene el derecho y el deber de acercarse al estudio jurídico y a las reuniones que se generen en relación a esto para estar informados de mejor manera.
miércoles, 4 de julio de 2007
CONTAMINACION Y RADIACION POR MICROONDAS EN MANQUIMAVIDA

SECTOR MANQUIMAVIDA LA LUCHA COMIENZA
Las compañías de telefonía móvil o celular, motivadas por los principios de libre mercado, están llenando las ciudades con cientos de antenas repetidoras para los teléfonos celulares similar a la que aparece en la foto. Estas antenas repetidoras de microondas son instaladas en cualquier lugar físico que les garantice a estas compañías una buena cobertura, sin importarles, en la mayoría de los casos, que este lugar se encuentre en medio o junto a un sector ampliamente poblado, o cerca de colegios, de jardines infantiles, de casas habitadas por personas delicadas de salud o con marcapasos, personas ancianas o incluso personas ya bajo tratamiento del cáncer. Así, hoy vemos conternados como antenas repetidoras se instalan incluso en el medio de importantes jardines infantiles, colegios, clínicas, centros médicos o sobre los edificios donde trabajan algunos centenares de personas.

Existen amplias y muy fundadas sospechas de que la exposición muy frecuente a este tipo de microondas, entre otros posibles efectos nocivos para el ser humano, aceleraría el desarrollo de células cancerosas.
Estudios realizados al respecto en Alemania y Estados Unidos aunque no han conseguido probar en forma definitiva una relación directa, significativa, con el aumento de los casos de leucemia y de otros tipos de cáncer después de la instalación de los repetidores, lo claro es que si existe un aumento estadístico de casos en el área. Lo anterior ha llevado a que la Organización Mundial de la Salud haya comenzado una importante y costosa investigación científica sobre el tema, cuyos resultados finales recién estarín disponibles para el año 2005.
Aparte de esto, existe una serie de otros síntomas bastante poco agradables reportados por quienes viven o trabajan cerca de estas antenas y que afectan principalmente a un significativo porcentaje de la población, que es hipersensible a este tipo de radiaciones, los "electrosensibles" . Entre estos sintomas tenemos: dolor de cabeza, insomnio, hipertensión sanguínea, nauseas, fatiga, estrés, baja en el sistema inmunológico, mal humor, etc. No falta quienes incluso llegan a sugerir posibles disfunciones sexuales, como efecto resultante de algunos de los otros sintomas previamente descritos.
Por todo lo anterior, lo mánimo, que podríamos hacer, en resguardo de nuestra propia salud y la de nuestros hijos y seres queridos, sería evitar que las antenas sean levantadas en la proximidad o en medio de sectores habitados o donde las personas permanezcan por periodos prolongados. Con mayor razón debemos tomar precauciones, si se trata de nuestra propia casa habitación, el colegio de nuestros hijos o nuestro lugar de trabajo permanente. Sin embargo, por razones de mercado y cobertura, es precisamente en estos nuevos sectores residenciales de la ciudad, donde la mayor parte de las nuevas antenas repetidoras de telefonía móvil o celular se están instalando hoy.
Sin saber los riesgos involucrados para su propia salud y la de sus vecinos, Y NO CONSIDERANDO INCLUSO LA DESVALORIZACION QUE PODRIAN LLEGAR A SUFRIR SUS CASAS, DEPARTAMENTOS Y NEGOCIOS, CON ESTE HECHO, algunos propietarios, asociaciones de copropietarios, juntas de vecinoS, dueños de colegio, etc. llegan a aceptar, incluso con mucha alegría, importantes compensaciones por parte de las compañías telefónicas, a cambio de permitir la instalación en su comunidad, en sus jardines o azoteas una o más de estas temidas antenas repetidoras.

En muchas ciudades, gran parte de estas antenas repetidoras y sus construcciones anexas se instalan, sin un aviso previo que sea claro y detallado para los vecinos, y aprovechando la existencia de ciertos vacíos legales. Incluso muchas de estas obras se llegan a realizar sin las autorizaciones municipales respectivas y actuando sobre la base de los hechos consumados.
Las antenas repetidoras y los teléfonos móviles o celulares pueden crear interferencias en equipos electrónicos que trabajen a frecuencias similares como computadoras, equipos de hospitales y centros de asistencia sanitaria, equipos de radio, etc. Esa es la razón por la cual se ha debido prohibir su uso al interior de los aviones, y en algunos países incluso se aconseja evitar su instalación en las proximidades de gasolineras o estaciones de servicio.
RECONOCIMIENTO
Es digno de público reconocimiento el genuino interés demostrado por algunos periodístas, científicos, médicos, políticos, autoridades y medios de comunicación, que a pesar de los intereses involucrados en la problemática han mostrado en todo momento su gran sentido social y humanitario. Ellos han dedicado y continúan dedicando una parte importante de su tiempo a informarse e investigar en forma seria, profunda e imparcial el tema, escuchar el clamor de la comunidad y tomar decisiones o emitir opiniones en forma firme, inteligente, y sobre todo oportuna. Prevenir oportunamente un riesgo es siempre mejor y muchísimo más económico para la salud y el presupuesto tanto individual como fiscal. Intentar curar plenamente, una vez que los hechos ya están consumados,es caro, difícil y en la mayoría de los casos, tratándose de salud, imposible o irreversible.
También es necesario reconocer, que la telefonía móvil o celular, sin duda alguna, es un servicio muy útil y práctico en nuestros días. Debe reconocerse que las empresas que explotan este rubro son importantes fuentes de trabajo, activadoras de la economía y una de las áreas que hoy más publicidad coloca en el mercado, incluyendo los propios medios de información. Por lo tanto se hace necesario un enfoque más sensible, humano, inteligente y ambientalista por parte de estas empresas lo que podría generar, en forma natural, un espíritu de colaboración mutua entre las empresas de telefonía móvil, los pobladores y las autoridades, dentro de un marco más amplio, pero siempre preservando el bien más importante y valioso de cada nación: la salud de cada uno de sus ciudadanos.
viernes, 1 de junio de 2007
DESBORDE DE AGUAS SERVIDAS EN BLOCK 681




miércoles, 30 de mayo de 2007
PRIMERA ESCUELA DE FORMACION DE LIDERES SOCIALES DEL COMITE SOCIAL



Paralelamente a nivel nacional se observan características propias que inciden en el actual nivel deficitario de participación comunitaria, entre los cuales cabe destacar la percepción de un estado paternalista aún en retirada; la hipnosis colectiva y mediática que afecta a pobladores y vecinos y que los orienta prioritariamente a satisfacer perceptiblemente algo más que sus necesidades básicas por largo tiempo postergadas, incluyendo esto un sobreendeudamiento desbocado que los mantiene con una percepción de seguridad económica que antes no experimentaron; la desaparición pausada de un tipo de liderazgo y la emergencia de otro más horizontal y afectivo que en su fase aún incipiente y post-embrionaria aun no ha tenido la posibilidad de diseminarse y consolidarse a todo nivel, lo que contiene en un estado de adormecimiento los niveles de participación.
A esto contribuye también el actual contexto de transformación de estructuras y estabilización de instituciones, periplo del que Chile viene saliendo y que fue marcado por un sentido de epopeya: la revolución, la contrarrevolución, la transición, y hoy el crecimiento, crecimiento nunca gratuito y que simultáneamente, encuentra a los actores y pobladores desnudos y sin escudos para enfrentar los peligros que él conlleva.
Agregaremos a esto la aparición de factores que se derivan de un proceso global de cambio en que la gestión de la información como nuevo eje de poder, el desplazamiento y reestructuración de relaciones económicas, el rediseño del mapa mundial a niveles ideológicos y financieros y la sensación -en todo caso frágil- de una solidez institucional y tranquilidad a todo nivel, de una u otra forma inhiben y postergan en función de prioridades supuestamente más urgentes la intensidad del deseo e inquietud colectivos de participar comunitariamente en la resolución de situaciones problemáticas que lo aquejan dejando al estado el rol de guardián de sus intereses, solucionador de problemas y gestor unilateral de políticas sociales.
En este contexto, la presente propuesta pretende entregar, en primer lugar criterios de análisis para enfrentar de manera adecuada un proceso base de reversión de la situación marcada por el no interés de líderes naturales de participar en la gestión comunitaria; la falta de herramientas e instrumentos para que éstos puedan desarrollar un trabajo eficaz; y finalmente la deficitaria y en algunos casos inexistente funcionalidad de grupos y organizaciones comunitarias. En segundo lugar, precisar objetivos alcanzables y claros para comenzar a implementar acciones que vayan en función del fortalecimiento de las actuales organizaciones, del empoderamiento por parte de vecinos y pobladores de conceptos e instancias que le permitirán subsanar en gran parte las situaciones problemáticas que impiden un acceso adecuado al mejoramiento de la calidad de vida, la seguridad y la creación de un sentido de comunidad que los preparará para enfrentar otros desafíos mayores que en este momento se perfilan en el horizonte.
Finalmente se expone la propuesta diseñada con el fin de cumplir con los objetivos, planteados también como propuestas susceptibles de ser actualizadas o modificadas en función del lugar o territorio en donde se implementarán.
Se enfatiza la gestión y control de la información tomando en cuenta que el contexto actual en el que se va a desenvolver cualquier líder social hoy en día, está cruzado por la influencia de las tecnologías de información, que de todas formas, pueden ser utilizadas bidireccional e inversamente.
En este mismo sentido se hace énfasis en los procesos y mecanismos de comunicación humana, considerando el manejo y control de éstos como claves más que necesarias para lograr no solo objetivos, sino como herramientas que deben acompañar constantemente el actuar y el intervenir del líder en su entorno.
Información y comunicación, así como también la claridad respecto del rol de líder, sus proyecciones y diferencias con otros conceptos, el control y gestión del conflicto como parte fundamental de la dinámica de grupo; el manejo de la metodología, la identificación de ejes y de elementos clave para repotenciar el actuar y la intervención de la agrupación comunitaria propiamente tal; la identificación de fuentes de financiamiento a nivel de gobierno local y fuentes externas y la identificación de aliados para generar alianzas sinergéticas, elementos todos ellos estructurados alrededor de un plan de formación integral de líderes sociales, dirigido a su vez, a cumplir con el objetivo transversal del gobierno sobre el incremento del nivel de participación comunitaria, son lo que llamamos el inicio de un plan de reversión gradual y sistemática del actual estado de déficit participativo local y por qué no decirlo, nacional". JCPI
viernes, 25 de mayo de 2007
RECONSTITUCION DE TEJIDO SOCIAL PARTE II

El poblador, vecino o ciudadano común no encuentra sentido a organizarse, pues sus necesidades básicas “meridianamente satisfechas” y un contexto comunicacional agresivo orientado al consumo, a la inactividad social entregando pautas que exacerban el individualismo y a dar una imagen de seguridad -que en términos reales no existe- lo mantienen en una especie de matriz que no le permiten vislumbrar claramente las necesidades concretas de la participación comunitaria.
Se sienten amenazados, creen que serán perjudicados en sus vidas ya planeadas y orientada a conseguir recursos para sobrevivir por la introducción en ellas de factores que implican la inversión de un tiempo y responsabilidades sociales que no están dispuestos a ceder en pro de otros, pues para ello existen instancias de gobierno cuyo rol es precisamente ese, lo cual nos ilustra simultáneamente sobre la percepción y visión de un estado paternalista y visto desde abajo como enquistado aun en la conciencia del poblador y ciudadano en general, situación que en todo caso, en muchas esferas es efectiva y real. ¿Para qué vamos a organizar y participar si es el deber del gobierno y autoridades solucionar los problemas que nos aquejan?, parece ser el argumento central en este caso.
El temor local residual y generacional que, no en vano luego de 17 años de dictadura, proyecta la asunción del rol de participante o dirigente de una organización social, temor a asumir sus responsabilidades, temor a la resistencia de los demás, temor a sí mismo, al fracaso social de la agrupación, lo que también nos da una idea sobre la vaga y equivocada percepción que se tiene hoy en día de ser dirigente o líder social, concepto que a su vez, ha evolucionado bastante.
Entre varios otros factores, la acumulación de capital social inverso y pasivo que, capitalizado hoy en día por corrientes ideológicas determinadas, obedeciendo a parámetros de expansión, desplazamiento y redistribución tanto del poder central global como del capital mundial transnacional sumado a la profundización de un modelo no solamente económico propugnado por ambos, se está incrementando lo cual es visible hoy gracias a manifestaciones como el aletargamiento y aplastamiento de la capacidad de intervención y movilidad de Organizaciones Comunitarias. Estas corrientes, hoy en día, han optado por priorizar e instalar el debate político ideológico en un área nueva, el campo de los mass media a niveles corporativos, masivos y globales con nuevas armas y herramientas de las cuales ellos son diseñadores, propietarios y, hasta el momento, los conocedores portadores o manipuladores mayoritarios .
A propósito de lo anterior, la tardanza inexplicable que se ha producido en la implementación del objetivo transversal del programa de gobierno relacionado con el incremento de los niveles participativos en la ciudadanía, tanto por parte de los propios partidos de la concertación como de los gobiernos locales y regionales afines.
Finalmente y como una de las componentes más significativas el hecho de que Chile con sus características propias es un país en pleno proceso de cambio, por demás inserto en un mundo en proceso de cambio en cuyo contexto las individualidades o el proceso de individuación es lo más importante y lo más exaltado, los individuos no son de una vez y para siempre trabajadores o empresarios, como tampoco ecologistas o intelectuales, nadie es naturalmente de un país o una clase o una religión, ni siquiera de un género y no una vez sino varias, como sostiene Eugenio Tironi, un contexto en que las instituciones han sido sustituidas por el escenario.
miércoles, 23 de mayo de 2007
CONDOMINIOS DE VIVIENDAS SOCIALES PARTE II Y FINAL

La organización de un condominio antiguo de acuerdo a la nueva ley de copropiedad inmobiliaria, es un proceso que despierta adeptos y detractores entre los copropietarios. Por lo anterior es importante identificar tanto los factores que dificultan como los que facilitan el éxito del proceso organizativo. A partir de la experiencia de trabajo podemos distinguir una serie de resistencias así como facilitadores que concurren en el proceso de organización de un condominio de vivienda social.
Las Resistencias
Es posible identificar grupos de vecinos que por distintas razones se resisten al proceso organizativo, entre ellos podemos distinguir los siguientes:
- No le encuentran sentido: quienes preguntan ¿para qué tener un reglamento de copropiedad si hasta ahora hemos logrado vivir sin él?. Esta postura tiene su base en el escepticismo y resignación, sencillamente no creen que las cosas puedan mejorar, no ven posible por ejemplo que los vecinos que presentan conductas atropelladoras las cambien. Frente a ellos es importante reconocer que el reglamento por si solo no va a cambiar la situación; dependerá de que ellos sean capaces de apoyarse en él y de contar con un buen grupo de dirigentes, el comité de administración, que lo hagan efectivo.
- Se sienten amenazados: frecuentemente aparece otro grupo de copropietarios que tienen plena conciencia del “abuso” que han hecho en el uso de los bienes comunes (apropiación de terrenos comunes para ampliaciones de departamentos, garaje para vehículos, estacionamientos de micros), del deterioro que ocasionan en el condominio (mantienen vehículos en desuso en los patios comunes), o de las malas relaciones que mantienen con sus vecinos por sus actitudes (fiestas hasta altas horas de la noche, perros en pasillos de los departamentos).
Sin duda es este grupo de copropietarios el que dificultará más activamente el proceso organizativo. Algunos de ellos, por ejemplo los que se han ampliado en espacios comunes, se les puede cambiar de opinión haciéndoles ver las posibilidades de negociar con sus vecinos su situación y plasmar el acuerdo en el reglamento de copropiedad.
- Creen que serán perjudicados en su condición de vivienda social: muchos copropietarios piensan que al organizarse variará su condición de vivienda social, es decir creen que por el solo hecho de ser condominio, los municipios los pondrán en un nivel superior, por lo que tendrían que pagar contribuciones y perderán las asignaciones y ayudas dadas por él.

- Prevalece el individualismo sobre lo colectivo: algunos copropietarios, sin recurrir a otras razones explican que no les interesa lo que se haga en el condominio, que sólo les preocupa lo que pase en su departamento, ya que éste es el bien que a ellos les ha costado. No les importa que con su conducta el resto pueda verse perjudicado al no poder, por ejemplo acceder a fondos o proyectos sociales que exigen que el condominio esté organizado de acuerdo a la Ley de copropiedad inmobiliaria. Con este grupo es poco lo que se puede hacer porque se trata de comportamientos muy afianzados que requieren de intervenciones de largo plazo para modificar dichas conductas.

Los Facilitadores:
- La existencia de un grupo de vecinos con liderazgo y capacidad de trabajo: Es fundamental que la iniciativa cuente con un grupo responsable que se proyecte en el tiempo y que sea capaz de ver el Reglamento de Copropiedad y la existencia del Comité de Administración como elementos básicos para emprender un trabajo permanente de mejoramiento del barrio. Resulta un facilitador contar con equipos de trabajo, con personas que tengan llegada a sus vecinos que favorezcan la comunicación expedita de la iniciativa.
- Participación pertinente de los actores públicos involucrados: La etapa de organización del condominio de acuerdo a la Ley, exige la participación de algunas instituciones públicas. Particularmente resulta un facilitador contar con la sensibilidad de la figura del Notario Público, ya que puede requerirse su presencia en más de una asamblea y porque los horarios que la comunidad fije para las asambleas serán probablemente fuera del horario normal de funcionamiento de las notarias. Esto sin considerar los costos económicos que este servicio tendrá. También podría requerirse la intervención del Juez de Policía Local cuando no se alcancen los quórum exigidos por la Ley para las asambleas. En estos casos será un facilitador que el juez de Policía Local actúe con rapidez buscando soluciones que no aumenten el conflicto.
- Participación de Agentes Asesores de Apoyo: La presencia de un agente externo que brinda asesoría técnica, responde además a la necesidad de respaldo que requieren las personas de la propia comunidad que lideran la iniciativa. En este sentido es fundamental que la asesoría sea flexible, que considere la complejidad de las situaciones que pueda presentar el condominio, que anime a los dirigentes a continuar cuando las resistencias de algunos vecinos los desmotiven e incluso intimiden.

miércoles, 2 de mayo de 2007
PLAN CUADRANTE




Las dudas satisfechas de los vecinos asistentes, y la buena disposición de Carabineros a iniciativas organizativas en el sentido de trabajar con pobladores organizados, por la seriedad que ello implica, dio como resultado el compromiso temporal de mantener un retén móvil en nuestra villa por un par de semanas, con fines de protección, presencia policial e informativa, ya que cualquier vecino puede acercarse al retén a hacer denuncias, consultas y solicitar información, esto como un primer paso para trabajar en conjunto vecinos y policía, lo que debe permitir un acercamiento que en el tiempo se mantenga y se fortalezca convirtiéndose en una relación fluida y eficaz.

Esta situación, que esperamos rinda sus frutos y podamos de esta forma lograr un mayor nivel de acercamiento y seguridad, nos ha permitido verificar en terreno la seriedad y el compromiso de Carabineros desde su Capitán el sr: Guillermo Bravo, pasando por su teniente y sus sargentos, hasta sus cabos que se han acercado a establecer lazos con la directiva y los focos activos de la villa, como negocios y vecinos organizados.


Dejamos a continuación datos importantes relacionados con el plan cuadrante:
- Nuestro cuadrante es el cuadrante 7.
- El Carabinero delegado de nuestro cuadrante es el Cabo Boris Araneda.
- Los fonos son los siguientes: cel 99599805 / EL. Guardia 81885871 / fonos generales: 133 / 2351761 / 2235011 anexo 449
- Existirá un retén Móvil en nuestra villa por unos días con fines de vigilancia e información en ambos sentidos.

REUNION MENSUAL

En un primer momento, en conversaciones con la persona encargada de los proyectos de este tipo en el municipio, el comité consiguió el compromiso por parte de ella de que si antes del 8 o 10 de mayo (días más o días menos) el comité lograba que los nueve blocks tuvieran su dinero reunido, TODOS LOS BLOCKS accedían al beneficio automática e indistintamente, lo que incluía pintura, reparaciones e incluso recambio de estructuras metálicas, pero sólo bajo esa condición, de otra forma se postularía de forma ordinaria a los proyectos fondeve.

viernes, 27 de abril de 2007
ACTUALIZACION SOBRE ORDENANZAS MUNICIPALES


NOTICIAS

martes, 3 de abril de 2007
OBJETIVOS CONSEGUIDOS

(Reunión constituyente block 3085)
No debemos omitir el hecho de las dificultades, una de ellas es la desinformación de algunos vecinos que aun creen que la anterior o las anteriores JJVV existen y están vigentes, con lo cual ellos no asumen una actitud proactiva o de apoyo a sus directivas y por ende a equipos de trabajo que están trabajando por ellos mismos, el algunos casos lo comprendemos, pero en otros nos da la impresión de que se ha asumido esta posición cómodamente simplemente para no comprometerse con el bienestar social ys eguridad de toda la villa.

(Reunión informativa block burdeos)
lunes, 2 de abril de 2007
CONDOMINIOS DE VIVIENDAS SOCIALES: una deuda social pendiente 1º parte

La solución habitacional más frecuente dada por el Estado en las últimas décadas al déficit habitacional en las zonas urbanas del país, ha sido la construcción de edificios de viviendas sociales. Cuando ya alrededor de un millón de familias ha accedido a departamentos básicos, se hace indiscutible, que aún cuando se les resolvió el problema de vivienda, se les llevó a condiciones de habitabilidad que han dado pié a graves problemas sociales.
Los habitantes de condominios de viviendas sociales, han pasado de la satisfacción de contar con departamento propio a la frustración de ver afectada su calidad de vida por variadas causas, que se relacionan tanto al equipamiento, tamaño y calidad de los departamentos, como a la falta de preparación con la que se vieron habitando una vivienda y compartiendo bienes comunes, bajo las normas del Régimen de Copropiedad Inmobiliaria.
En definitiva la solución habitacional dada por el Estado ha sido deficiente, no sólo desde un punto de vista arquitectónico, sino que principalmente porque no consideró el desconocimiento de los futuros habitantes de condominios de viviendas sociales respecto a lo que significa vivir en copropiedad. No se les informó respecto a la ley, no se les explicó que tenían que vivir de acuerdo a un reglamento y menos se les apoyó en la organización de la administración de los bienes comunes o se les dio inicialmente una administración externa.
De este modo, es evidente la responsabilidad del Estado en los problemas actuales de las familias que viven en condominios de viviendas sociales, lo que con el tiempo se ha convertido en una deuda social pendiente del Estado, para con un importante conjunto de barrios que hoy en día le dan rostro a la pobreza urbana.
La mayoría de las comunas urbanas ubicadas en la periferia de las grandes ciudades concentran numerosas copropiedades de viviendas sociales, en las que habitan cientos de miles de familias de escasos recursos. Los municipios de estas comunas necesariamente deben intervenir en abordar los múltiples problemas que en ellos se generan no contando siempre con los instrumentos y recursos que ello requiere.
En este escenario, la Nueva ley de Copropiedad Inmobiliaria -que en 1997 el Parlamento y el MINVU sacaron adelante– se constituye en el inicio de una reparación social, ya que en tanto instrumento legal brinda posibilidades para mejorar la calidad de vida de las familias en términos sociales y materiales. Sin embargo, este cuerpo legal por si solo no resuelve los problemas de quienes viven en condominios de viviendas sociales, particularmente de los habitados antes de que entrara en vigencia la ley. Su aplicación no es automática en tanto requiere de una apropiación de la misma por parte de los copropietarios: tienen que dictar su reglamento de copropiedad, tienen que nombrar un comité de administración, y por sobre todo necesitan modificar conductas.

La complejidad de los problemas asociados a vivir en copropiedad, así como las exigencias que la misma ley le impone a los copropietarios cuando quieren servirse de ella, nos han demostrado en la práctica que los habitantes de estos barrios no podrán por si solos revertir su situación y que se hace indispensable la participación de un conjunto de actores públicos y de la sociedad civil, principalmente el Municipio, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, las Juntas de Vecinos y las Organizaciones Locales.
Sin embargo, no basta sólo con que estos y otros actores se involucren, importa también la orientación con la que se aborde el problema; si esta se reduce a la mera aplicación de la ley, es más probable el fracaso y la generación de nuevas frustraciones. Se necesita de un apoyo integral que asuma lo legal, lo organizativo y particularmente la recuperación del tejido social, solo así se podrá avanzar en la reparación del daño.
Las condiciones de vida en condominios de viviendas sociales
La experiencia de vivir en copropiedad, por lo general edificios o blocks, tiene características particulares que la diferencian del habitar en casas, en donde la propiedad es exclusiva. En el régimen de copropiedad cada copropietario es dueño exclusivo de su vivienda y a la vez comparte los bienes que son de dominio común. Sin embargo, la mayor parte de los habitantes de viviendas sociales no saben que viven en copropiedad, no saben que cuentan con bienes comunes que deben administrar, ni que hay una Ley y Reglamento que rige las copropiedades y que establece derechos y deberes para quienes los habitan.
Habitar en copropiedad, puede presentar tanto ventajas como desventajas. Entre las principales ventajas, se reconoce mayor seguridad, acceso a bienes comunes y costos menores al compartir gastos comunes. Pero también existen desventajas y problemas que son especialmente sentidos en los conjuntos habitacionales de departamentos construidos por los Servicios de Vivienda y Urbanismo SERVIU y sus antecesores, denominados condominios de viviendas sociales.
Las desventajas de vivir en condominios de viviendas sociales tienen relación con aspectos físicos y con aspectos sociales. En relación a lo físico las familias que viven en estos condominios, particularmente los construidos en la década de los 80´, lo hacen en muy malas condiciones, primero porque habitan viviendas pequeñas (36mts2), y expulsivas, de mala calidad, con altos índices de hacinamiento y segundo, por el déficit en infraestructura y la precariedad del entorno (sin veredas interiores, sin áreas verdes, sin iluminación, etc).

El hecho de que los habitantes hayan iniciado la ocupación de sus departamentos sin conocer o tener plena conciencia de que habitan en régimen de copropiedad ha influido negativamente en el estado de conservación de los condominios. Con esto nos referimos a situaciones tan complejas como las construcciones ilegales en espacios comunes del primer piso, así como también al abandono de algunas áreas, transformándolas en sitios baldíos propicios para la concentración de basuras e incluso para la ocurrencia de acciones delictuales.
Las áreas comunes, al no haber sido asumidas por una administración, presentan un elevado deterioro ambiental que se evidencia en la presencia de microbasurales, escasez de áreas verdes y terrenos pedregosos que dificultan el acceso hacia los edificios. Dichos elementos constituyen a la vez fuentes de contaminación visual y atmosférica.
El deterioro físico del entorno trae a su vez desventajas sociales dado que afecta el sentido de apropiación del espacio, consiguiendo que los habitantes participen escasamente y menos aún se comprometan con el cuidado y mantención de su entorno, produciéndose un proceso de abandono de los espacios comunes los que finalmente se transforman en “tierra de nadie”.
Por su parte, la sociabilidad en estos barrios se ve afectada tanto porque las condiciones de habitabilidad de la vivienda, ponen en permanente tensión a sus habitantes y el hacinamiento propicia el conflicto, como porque no se cuenta con espacios adecuados para “encontrarse” y recrearse. Los vecinos no sólo se relacionan escasa y conflictivamente entre ellos, sino que la falta de tiempo, el individualismo y la desconfianza que hoy impera, hacen muy difícil que las personas se motiven a participar en la vida barrial. En síntesis, pareciera que nada en estos conjuntos habitacionales estuviera hecho para favorecer la vida en copropiedad.

Dadas las condiciones descritas y sumando a ello la concentración de población de escasos recursos que habita los condominios de viviendas sociales, es que en muchos de ellos se han generado procesos de creciente desintegración social, lo que se evidencia en la presencia frecuente de tráfico y consumo de drogas, violencia intrafamiliar y entre los vecinos, vandalismo, embarazo de adolescente y delincuencia.
Este proceso de desintegración social ha llevado a que los copropietarios asuman conductas y tomen decisiones tendientes a evitar consecuencias negativas en sus familias. Es así como muchos padres envían a sus hijos a vivir en casa de algún pariente, considerando que son lugares más seguros, lo cual trae consecuencias negativas a la dinámica familiar y desarrollo afectivo de los niños y niñas.
Por otra parte, las percepciones del resto de la sociedad sobre los habitantes de condominios de viviendas sociales son negativas, se les asocia a delincuencia, drogadicción, etc. Llegándose a una estigmatización de ellos como “sectores peligrosos”. De allí que muchas familias de copropietarios experimentan un fuerte deseo de emigrar del condominio, incluso algunos prefieren regresar a vivir de allegados pero con mejores condiciones de seguridad a las que les otorga su nueva vivienda.

Este escenario, nos advierte de las dificultades que enfrentan los habitantes de condominios de viviendas sociales cuando intentan organizarse, precisamente para enfrentarlas colectivamente.
Para asumir este desafío y generar cambios se requiere de intervenciones integrales que onsideren tanto las dificultades como las potencialidades presentes en los condominios. Uno de los instrumentos a utilizar en estas estrategias es Ley de Copropiedad Inmobiliaria, que si bien no resuelve automáticamente los problemas ni es perfecta, si entrega elementos positivos a considerar. (agradecimientos a Cordillera)
